Acerca del Instituto

jdef logo “En Cristo, capacitar para servir”

“Más vale adquirir sabiduría que oro, más vale entendimiento que plata.” Proverbios 16:16

“Tu Palabra es una lámpara a mis pies y una luz en mi camino.” Salmo 119:105

“Aquí estoy yo, envíame a mí.” Isaías 6:8

INTRODUCCIÓN

El Instituto Teológico Luterano “Juan de Frías” (“JdeF”) es el organismo oficial de la Iglesia Luterana de Venezuela (ILV) para la educación teológica de sus feligreses y la capacitación de sus miembros, diáconos, pastores y profesores, siervos del Señor para Su obra.

“JdeF” capacita a sus educandos con conocimientos Bíblicos y teológicos mediante un programa de estudios para el servicio en el ministerio Cristiano de la Iglesia.

I. VISIÓN Y MISIÓN

La visión de “JdeF”:

El programa de estudios teológicos de la Iglesia Luterana de Venezuela que capacita para servir a los fieles, según las necesidades de la ILV. Creando centros de formación en las zonas urbanos y rurales de país a fin de ofrecer una capacitación teológica formal a hombres y mujeres, llamados por Dios al ministerio y por sus respectivas congregaciones. Guiados por la doctrina Bíblica Luterana y una capacitación contextualizada, “JdeF” formará personas comprometidas para dar respuestas al liderazgo (la función de servir) de la Iglesia Luterana, a fin de que los ministerios desarrollados puedan responder a las demandas, necesidades y desafíos del pueblo Venezolano y otros pueblos por evangelizar.

La misión de “JdeF”:

Desarrollar y ofrecer programas de estudios teológicos Luteranos para apoyar a las congregaciones Luteranas en su tarea de formar a hombres y mujeres para servir al Señor en los diversos ministerios Cristianos, en las comunidades y en las congregaciones de la Iglesia Luterana de Venezuela. J deF está comprometido a capacitar diáconos/diaconisas, pastores, tutores/tutoras y profesores/profesoras para ser siervos de Cristo en la Iglesia y demostrar una vida diaria de fidelidad, compromiso, testimonio y servicio en la Iglesia Luterana de Venezuela, el pueblo Venezolano y otros pueblos no-evangelizados.

La filosofía de “JdeF”:

Desarrollar y ofrecer programas de estudios teológicos Luteranos por extensión, que involucra estudios y practicas. “Por extensión” obedece una forma de estudios distintos a la educación formal, a la cual estamos acostumbrados. Un programa por extensión, como el que suscribe “JdeF”, requiere tiempo y esfuerzo por parte del educando. Nuestra filosofía nos obliga a mantener una equilibrada combinación de estudios y prácticas (cada educando debería estar involucrado en algún aspecto de las actividades de la congregación) como esencia de nuestro concepto de formación teológica. Es decir capacitados para servir.

II. DECLARACIÓN DE FE

Como institución teológica al servicio de la ILV, “JdeF” basa todas sus enseñanzas sobre las mismas bases Bíblicas y teológicas que la ILV, las cuales confiesan y sostienen que las Sagradas Escrituras (los libros canónicos de la Biblia) son reveladas e inspiradas por Dios Trino y son la única regla y norma para la fe y la conducta; reconocen y aceptan las Confesiones Históricas como se encuentran en el Libro de Concordia (1580); se sustentan de las doctrinas, creencias y prácticas sacramentales y Bíblicas de la Iglesia Luterana como fieles afirmaciones y exposiciones de la Palabra de Dios.

Por tal motivo, “JdeF” proclama a Jesucristo, el Hijo único de Dios y el Salvador del mundo. Así mismo, recalca el oficio pastoral, el sacerdocio universal de los creyentes y la vocación Cristiana de todos los creyentes para servir a otros en el amor de Cristo.

III. PROPÓSITO, OBJETIVOS Y METAS

El propósito de “JdeF”:

Apoyar a las congregaciones Luteranas al capacitar sus feligreses y guías espirituales (siervos) para que éstos, conforme con los dones recibidos del Espíritu Santo en el Santo Bautismo (Romanos 12:6-8), sirvan al pueblo de Dios con sus talentos de ministerio, servicio y testimonio para la tarea de proclamar el Evangelio en Venezuela y el mundo. Es decir en Cristo capacitamos para Servir en un espíritu de amor y compañerismo.

Los objetivos principales de “JdeF”:

1. “Preparar a los santos” (Efesios 4:12), a hombres y mujeres, para la edificación y extensión del Reino de Dios, basándose en el concepto Bíblico que todo creyente es llamado por Dios para llevar el Evangelio de Cristo a todas los pueblos y naciones.

2. Formar diáconos/diaconisas, pastores, tutores/tutoras y profesores/profesoras para la ILV y sus congregaciones.

3. Profundizar los conocimientos en las áreas de Biblia, teología y práctica Luterana donde el educando esté capacitado para el servicio dentro del ministerio Cristiano.

4. Alimentar y promover el deseo de compartir el Evangelio de salvación no sólo en las congregaciones locales y nuestro territorio nacional, sino más allá de nuestras fronteras.

5. Brindar a los educandos una orientación adecuada para servir como líderes contemporáneos, siervos, comprometidos y fieles al Señor.

6. Ejercer la creatividad y flexibilidad para buscar los mejores y más apropiados materiales didácticos, cursos actualizados y dinámicos, talleres y otras experiencias académicas para sus educandos.

7. Crear una organización administrativa acorde a las necesidades y exigencias del programa.

8. Fortalecer y apoyar el oficio pastoral con recursos teológicos, materiales didácticos, talleres, retiros y estudios avanzados como parte de un plan de educación continua (mejoramiento profesional).

9. Asistir a la ILV en velar por la doctrina Luterana en las congregaciones.

Algunas metas específicas de “JdeF” a largo y mediano plazo:

1. Incrementar anualmente por lo menos 25 educandos en el programa de estudios y aumentar por lo menos 2 al programa pastoral.

2. Promover anualmente por lo menos 5 educandos del nivel de Teología Básica (preparados para servir en un diaconado especializado).

3. Tener su propio director y haciéndose cargo de la responsabilidad administrativa del programa de “JdeF”.

4. Tener por lo menos dos profesores nacionales con títulos universitarios (nivel superior) en teología dictando clases.

5. Tener su propia sede, funcionando a nivel nacional con estudios por extensión y otras modalidades de educación teológica.

IV. ESTRATEGIA PARA EL TRABAJO

A fin de lograr los objetivos y las metas de “JdeF”, se implementarán las siguientes estrategias:

1. Implementar cursos regulares en dos semestres de estudio cada año. Cada área geográfica de “JdeF” tendrá por lo menos un curso. Los tutores y profesores de la ILV y la LCMS dictarán los cursos de acuerdo con el reglamento interno de “JdeF”.

2. Implementar cursos intensivos cada semestre. De ser posible, realizar por lo menos un curso intensivo durante los meses de enero, mayo, julio y agosto. La finalidad de estos intensivos será de ofrecer cursos en un lapso de tiempo reducido y preparar tutores y profesores de la ILV. Estos intensivos serán organizados por JdeF y realizados por tutores y profesores de la ILV y la LCMS, aprovechando las posibles visitas de profesores (preferiblemente Luteranos) de otras instituciones teológicas en Venezuela o del exterior.

3. Actualizar el curriculum por lo menos una vez cada dos años. Cada curso tendrá su prospecto, exámenes, guía para el tutor y material de apoyo. Cada curso será adaptado a las necesidades de los educandos, sus congregaciones y la ILV.

4. Mantener al día el archivo académico.

5. Mantener al día la contabilidad, las matriculas y las cuotas, el inventario de cursos, la producción de materiales y la venta de libros.

6. Realizar una Consulta Teológica cada uno o dos años que incluye representación de las congregaciones, los educandos, los tutores y profesores y del equipo directivo y administrativo de “JdeF”. Esta Consulta tratará temas de actualización teológica, evaluación del programa, estudios del curriculum y otros temas pertinentes al programa de “JdeF”.

7. Estar en diálogo con otras instituciones teológicas en el país para explorar diferentes ideas, materiales, cursos y posible colaboración e intercambio.

8. Estar en diálogo con otras instituciones teológicas en el exterior, especialmente las de confesión Luterana para asuntos de materiales, planes de acreditación, compartir profesores, estudios curriculares y otros temas pertinentes al programa de “JdeF”.

9. Realizar talleres para entrenar tutores y profesores, a corto y a largo plazo. El plan incluye la posibilidad de enviar a los candidatos a eventos en el exterior.

10. Crear un programa de educación continuada y actualización permanente para tutores, profesores y pastores.

11. Asignar tutores y profesores de la ILV y la LCMS la tarea de evaluar nuestros cursos actuales, y de ser factible, la creación de nuevos cursos.

12. El Consejo Educativo de “JdeF” se reunirá por lo menos una vez cada año.

13. Implementar un presupuesto operativo que incluye ingresos de la ILV, las inscripciones y mensualidades del estudiantado, venta de materiales de estudio y fondos de la Junta de Misiones de la Iglesia Luterana Sínodo de Missouri.

14. Implementar un programa para orientar al estudiantado de “JdeF” con mecanismos para proveer mentores a los educandos.

15. Implementar un reglamento estatuario acorde a las necesidades de la ILV, sus congregaciones, los educandos y el cuerpo docente y administrativo de “JdeF”.

V. Antecedentes históricos

El programa lleva el nombre del primer mártir Luterano venezolano, Juan de Frías, quien fue un sacerdote caraqueño del orden agustino acusado, condenado y encarcelado el 12 de junio de 1671 por la Santa Inquisición de la Iglesia Católica por profesar la fe Cristiana Luterana. Después de 16 años en la cárcel, finalmente fue condenado a la hoguera en Cartagena de las Indias (Colombia) el 30 de mayo de 1688.

Se cuenta que “Juan de Frías” (o Juan Francisco de la Barreda) [fue] mulato, natural de Caracas. Fue uno de los cuatro quemados, probablemente vivos, por herejes contumaces, en el auto del 30 de mayo de 1688, en Cartagena. Los otros eran José Jiménez, fray Felipe Romero y Francisco del Valle. Lo habían apresado el 12 de junio de 1671, y condenado a relajación por hereje relapso, en febrero de 1672. Por alguna razón no se cumplió entonces la sentencia, y permaneció en la cárcel año tras año, en completo abandono. Cuando en 1683 llegó a tomar posesión un nuevo inquisidor, don Francisco Valera, encontró a Frías y los que iban a ser sus compañeros de martirio en la hoguera, encarcelados en muy penosa situación. Valera escribió el

1º de octubre de ese mismo año, un informe al Consejo de la Inquisición, diciendo que en las cárceles del Santo Oficio “estos miserables padecen la estrechez de ellas de incomodidades, achaques y casi desesperación, originada de sus naturales y de lo riguroso y ardiente del clima.” Refiriéndose a Frías, Jiménez y el P. Romero, asienta Valera que “parecen más herejes que Lutero, y creo que están hoy creyendo en él como Dios.”

El informe de Valera hizo que se volviera a activar la causa de los infelices prisioneros, pero no para darles libertad. Y todavía pasaron otros cinco años, posiblemente en las mismas condiciones de cárcel, hasta que al fin los sacaron de ella, ¡para llevarlos a la hoguera! Del acto en que consta que murieron, escribió el inquisidor Ortiz de Zárate el 14 de octubre de ese año de 1688: “El teatro salió con tanta perfección y grandeza que los forasteros que habían visto otros en otras ciudades no lo reconocían a ninguno, y estuvo con cuanto ornato en estas partes puede imaginarse y muy lúcido de todas maneras, y aseguramos a V. E. que hechos sus costos a dinero de contado pasaría de diez y seis mil pesos.”

Nuestro Instituto Teológico lleva el nombre de “Juan de Frías” no solo por ser el primer mártir Luterano venezolano (por su identificación con las enseñanzas de la Reforma, y la naciente doctrina Luterana), sino por su constancia en la fe verdadera en Cristo, aún ante su inminente muerte.

El programa es una continuación y amplificación del programa ministerial de DIMICAR (Distrito Misional Caribe de la Iglesia Luterana Sínodo de Missouri) que comenzó en los años 1959 y 1963 bajo la dirección del Rev. Edgar Keller y Rev. Roberto Hoeferkamp.

En 1970, la ILV aprobó la formalización del Instituto Teológico por Extensión bajo la dirección y tutela del Rev. Rodolfo Blank. Desde entonces “JdeF” sirve a todas las congregaciones y misiones de la ILV. “JdeF” nació en el oriente del país donde ha servido el propósito de formar teológicamente a los feligreses durante más de 30 años.

Desde su inicio, el Instituto Teológico “Juan de Frías” ha ofrecido estudios dedicados a la proclamación del Evangelio en Venezuela y toda América Latina por medio del entrenamiento de líderes. Confiesa un sólo Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, quien reconcilió al mundo consigo mismo, a través de la muerte y resurrección de Su único Hijo, Jesucristo, en quien tenemos perdón completo por nuestros pecados y una vida nueva y eterna en Él. De esta manera, “JdeF” está totalmente de acuerdo con los tres credos ecuménicos, el Credo Apostólico, el Credo Niceno y el Credo de Atanasio.